De unos kilogramos de muestra a la producción industrial de uranio…

El proceso de extracción de los metales de sus menas se puede separar en tres etapas principales – estudio de viabilidad e ingeniería básica, ejecución del proyecto y operación de la planta. En función de cada etapa, nuestro departamento tiene unas responsabilidades u otras. Cabe destacar que es fundamental la colaboración de todos los departamentos para poder explotar el yacimiento de la manera más segura, con el menor impacto medio ambiental y la máxima eficiencia posible. Los departamentos de geología, laboreo de minas y metalurgia extractiva con el apoyo de los departamentos de seguridad y salud, medio ambiente, protección radiológica y el resto de departamentos de apoyo, estudian y diseñan la manera óptima de aprovechar el recurso minero disponible.

Estudios de viabilidad técnico – económicos e ingeniería de diseño

El primer paso consiste en caracterizar mineralógicamente el yacimiento. Para ello se cogen muestras representativas del yacimiento, normalmente muestras de testigos de sondeos, las cuales se envían a laboratorios especializados para posteriores estudios mineralógicos y metalúrgicos.

Los ensayos metalúrgicos identifican el proceso, las recuperaciones metalúrgicas y las calidades finales del producto vendible del uranio. Normalmente se empieza por un estudio conceptual, de tal forma que se define, con una desviación importante, en base a los resultados del laboratorio, un primer diseño del proceso metalúrgico que se va a aplicar, qué metal se va a recuperar (en nuestro caso uranio) y cuáles van a ser los costes de inversión (CAPEX) y operación (OPEX) de la planta de proceso. Con esta información, ya es posible pasar a la etapa de diseño del proceso.

Debido al alto coste que supone la toma de muestras y la realización de todos estos ensayos, siempre se empieza con estudios conceptuales (CS), donde se hace una primera valoración a gran escala, con desviaciones significativas, la cual nos sirve para decidir si continuar con el proyecto, y pasar a la etapa posterior, o no. Si el estudio conceptual ha sido positivo se hace un estudio de pre-viabilidad técnico económico (PFS), donde el concepto es el mismo pero se aporta más detalle lo cual hace que el estudio final pueda tener una desviación de +/- 25%. Si el estudio anterior es positivo, se desarrolla finalmente el estudio de viabilidad técnico económico (DFS), el cual tiene una desviación de +/- 10% y nos sirve como base para obtener la financiación y comenzar con la ingeniería de la planta. Cuanto mayor es el detalle obtenido, mayor es el coste del estudio.

La planta metalúrgica se diseña teniendo en cuenta las mejores prácticas disponibles en el mercado internacional, lo que significa que los más altos estándares de seguridad, salud y medio ambiente son prioridad a la hora de diseñar el proceso.

Finalmente se revisan en detalle las bases del proyecto así como los costes de inversión y operación estimados hasta el momento (FEED) con el objetivo de elaborar la oferta para la ejecución final del proyecto (EPC/EPCM).

Dentro del equipo de planta de tratamiento de Berkeley, hemos trabajado en colaboración con los laboratorios metalúrgicos más reconocidos internacionalmente, así como empresas de ingeniería, también de reconocido prestigio en el diseño y ejecución de plantas hidrometalúrgicas, con el objetivo de diseñar un proceso que haga que el proyecto sea

competitivo, con bajos costes de inversión y operativos. Se ha optimizado al máximo el aprovechamiento del yacimiento (máxima recuperación de uranio) y la gestión de sus aguas. Todo esto respetando el medio ambiente y asegurándonos que nuestros trabajadores cumplen con todos los procedimientos de seguridad y salud requeridos en la industria minera.

Ejecución del proyecto

La ejecución del proyecto es la etapa a la que nos dirigimos en estos momentos. Como he comentado anteriormente, existen ingenierías especializadas en la ejecución de este tipo de plantas hidrometalúrgicas, que bajo nuestra supervisión, desarrollan el proyecto y construyen una planta que cumpla con los parámetros de diseño definidos anteriormente, es decir, capacidad de la planta (toneladas de mineral que puede procesar), recuperaciones de uranio y calidad del producto final producido (torta amarilla). Todo ello a un coste presupuestado anteriormente.

En paralelo a la supervisión de la ingeniería, estamos planificando todas las tareas necesarias (y sus recursos y tiempos asociados) para estar preparados para la puesta en marcha y operación de la planta hidrometalúrgica. Normalmente los contratos con las ingenierías son contratos cerrados (llave en mano) en los que la ingeniería tiene la responsabilidad por un periodo de tiempo específico. Durante ese periodo, el departamento de planta tiene la responsabilidad de contratar, formar y preparar al equipo que se va a encargar de operar la planta una vez que la ingeniería termine con su contrato y nos transmita el mando de la planta.

La clave del éxito se basa en el trabajo en equipo y la colaboración entre la ingeniería contratada y el personal de Berkeley durante la ejecución del proyecto. No podemos obviar que los técnicos contratistas construyen la planta, la ponen en marcha y después se van del proyecto. Por lo tanto, desde el departamento de planta, tenemos la obligación de supervisar a la ingeniería para que cumplan con las especificaciones contractuales y también de trabajar conjuntamente con ellos para que todo nuestro personal sepa lo que tiene que hacer llegado el momento y cada trabajador, desde operario hasta director, tenga claras cuáles son sus responsabilidades y obligaciones en el proceso.

Puesta en marcha y operación de la planta hidrometalúrgica

Finalmente, una vez que se ha construido la planta, se procede a la puesta en marcha, en primer lugar de los equipos en vacío, con agua y finalmente con mineral. Esta etapa se realiza conjuntamente con la ingeniería. El personal propio arranca la planta supervisado por los técnicos contratistas. Como se ha dicho anteriormente, la clave está en el trabajo en equipo y en la preparación y formación previa de nuestros trabajadores.

Es en esta etapa donde se demuestra si la planta se ha diseñado correctamente y si el personal está realmente preparado. Por eso es básico dedicar todos los recursos y esfuerzos por parte de la empresa para diseñar un proceso sólido y formar a nuestros trabajadores. La seguridad de cada trabajador, al igual que el respeto al medio ambiente se convierten en la primera prioridad para posteriormente producir un producto final de uranio que haga que todos los stakeholders ganemos y tengamos un proyecto que genere valor para todos durante muchos años.

(En fotografía: Sergio Arenas)

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